La colección Montblanc Muses Edition se inspira en el talento, la belleza y el éxito de grandes mujeres transformadas en leyendas y que de alguna manera revolucionaron el siglo XX. Para esta edición de instrumentos de escritura, Montblanc ha elegido a una de las mujeres más icónicas en el universo del cine y la moda; un verdadero fenómeno cultural, además de un símbolo perpetuo de la sensualidad, el glamour y la feminidad, la irrepetible y eterna Marilyn Monroe.

Nacida como Norma Jeanne Mortenson en 1936, Marilyn desbordó talento a lo largo de su carrera. Así lo dejan ver sus más de 30 películas, sus memorables apariciones como cantante y las icónicas imágenes que se quedaron grabadas en la memoria colectiva de generaciones. Pero Marilyn Monroe también fue una mujer incomprendida, su imagen pública a veces distaba mucho de la verdadera mujer: vulnerable, mucho más inteligente de lo que se creía, cultivada y llena de ambiciones profesionales.

La vida, obra y huella que Marilyn Monroe dejó en la cultura, sirve hoy de inspiración para Montblanc, con una edición especial que incluye una pluma fuente, un bolígrafo y un rollerball con detalles que evocan la personalidad e imagen de la despampanante rubia.

Comenzando con la propia forma de los artículos de escritura, éstos se inspiran en los tacones de 4 pulgadas que Monroe, junto a su caballera rubia platinada, volvió insignia de su estilo personal. El color, tanto del capuchón como del cuerpo, se viste de un rojo intenso idéntico al del labial especialmente creado para la actriz. Para dar un toque extra de glamour, esta resina se ha combinado con acabados dorados champagne.

Entre los detalles que nos recuerdan los momentos claves de la vida de Monroe, están la perla que adorna el clip de la pluma (en referencia al collar de perlas obsequiado por el beisbolista Joe DeMaggio) y el grabado en forma de diamantes del cono que nos recuerda a su inolvidable interpretación de la canción “Diamonds Are A Girl’s Best Friend”.

Otros detalles notables en esta edición, son el retrato de Monroe grabado en el plumín revestido de oro champagne y, por primera vez en una edición Montblanc, un agujero del plumín en forma de corazón: un detalle que ensalza la feminidad de su musa.